SOBRARON LAS INTENCIONES Y FALTÓ LA CLARIDAD EN ALTA CÓRDOBA

Instituto y Quilmes protagonizaron un tibio empate.

FOTO DE PRENSA INSTITUTO

El primer tiempo fue entretenido, no contó con grandes sobresaltos, pero ambos equipos lo disputaron con intensidad y no resignaron nada. Instituto arrancó amigado con la pelota y de la mano de Santi Rodríguez tuvo sus primeras ocasiones. El 10 contó con dos remates de media distancia que no complicaron a Perafán, además se hizo eco del juego, movió los hilos de la gloria y clarificó el ataque. Con el paso de los minutos la claridad del local se fue transformando en empuje y fue entonces que Quilmes se puso manos a la obra. El cervecero, avanzó metros a cuenta gotas, pero tuvo dos o tres situaciones de peligro donde inquietó a Carranza, a los 25´ Santi López elevó un disparo por encima del travesaño y a los 35´, tras una gran jugada colectiva (sino la mejor de los primeros 45´), Fede González desvió un cabezazo por el palo izquierdo. Sobre el cierre el duelo contó con dos momentos claves, a los 41´ Molina aprovechó un error defensivo del decano, se escapó contra los dominios de Perafán y definió a las manos del arquero; más tarde, a los 42´ y en la otra área, el juez no sancionó un claro penal en perjuicio de Colman. En líneas generales, al primer tiempo le faltó más precisión y le sobró intensidad, las aproximaciones no terminaron de ser de riesgo y el cero reflejó con justicia el tramite.

El complemento comenzó dinámico, con un ida y vuelta caracterizado por la falta de profundidad, y con ello de ocasiones de peligro. Como en el primer tiempo, el que arrancó mejor fue la gloria, pero tras un párate obligado por el protagonismo de la hinchada, el cervecero lo emparejó. De todas formas, el buen momento de ambos consistió en intensidad y ánimo, porque si de situaciones se habla, fueron más intentos que concreciones, ya que ninguno de los arqueros fue exigido en estos pasajes iniciales del segundo tiempo (los guardametas se dedicaron más que nada a descolgar centros imprecisos). En medio de la planicie del encuentro, a los 31´ Arzura vio la roja por doble amonestación, lo que obligó a Instituto a compactarse más cerca de Carranza. Con un hombre de más el cervecero se hizo cargo del protagonismo y se decidió a empujar hacia el arco contrario, en la búsqueda le faltó clarificar sus ideas (problema que tuvieron ambos equipos a lo largo del duelo) y el marcador siguió en silencio. A los 36´ el cotejo tuvo una nueva polémica, Machado cayó en el área a causa de un roce con un defensor, pero el juez no juzgó el contacto como falta. Antes del pitazo final, Acosta contó con un remate que se fue cerca del caño izquierdo, en el último sobresalto del encuentro.

En resumen, el partido fue malo. En el arranque, Instituto se había agrandado en el campo y parecía que estaba para llevarse puesto al cervecero, pero mermó su ritmo y Quilmes tomó la posta. El decano tampoco pudo quebrar el resultado, lo que decantó en un duelo donde ninguno clarificó desde 3/4 de cancha, con muchos problemas para quedar de cara al arquero y sin situaciones de peligro.

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