NO MERECÍA PERDER Y LO IGUALÓ EN LA AGONÍA

Almirante Brown lo ganaba sin haber hecho demasiado y sobre el cierre Atlanta lo empató.

FOTO DE PRENSA ALMIRANTE BROWN

La primera parte fue pareja, arrancó con todas las luces, con el paso del tiempo se fue desluciendo y sobre el final se volvió a encender. El que más tiempo tuvo la pelota fue el bohemio, pero no por eso dominó en el juego; Atlanta se dedicó a mover el esférico a lo largo de los 45´, encerró a la fragata contra su terreno y tuvo alguna que otra ocasión para romper el marcador. El elenco de Walter Erviti tuvo problemas para profundizar en ataque y lo más peligroso lo produjo con remates de media distancia y centros en busca de Predozo, justamente el 9 generó con un cabezazo la única chance de peligro para los de casa (antes el delantero había ejecutado un remate que no complicó a Martínez). Almirante aprovechó los espacios que su rival le otorgó y amenazó con pases largos a los delanteros, que en varias oportunidades quedaron mano a mano con la defensa local. Sobre el final, el «pipi» García sorprendió con disparo potente y bien direccionado de media distancia, que se clavó contra el caño izquierdo y le otorgó la ventaja al mirasol. Sin hacer demasiado, los de Isidro Casanova se ponían en ventaja, contra un rival que había hecho el gasto y no podía concretar dentro del área. El bohemio tuvo una última oportunidad antes de irse al entretiempo, Pedrozo remató contra el arco (con Martínez fuera de acción) y Ramiro Fernández terminó despejando el intento y salvó a la fragata.

El complemento comenzó con un Atlanta más efusivo que en el primer tiempo. Pero por más que que los de Villa Crespo imprimieron intensidad y ferocidad contra los de Casanova, la precisión en el último pase y sobre todo en el último tiro, le siguieron jugando una mala pasada. Así como el bohemio tuvo defectos a la hora de terminar las jugadas, el mirasol tomó una postura peligrosa y en varias acciones dependió excesivamente de la seguridad de Ramiro Martínez y el lateral Ramiro Fernández, que en varias ocasiones se puso el casco de bombero y cortó con solvencia los ataques del rival. Con el pasar de los minutos el conjunto de Walter Erviti empezó a sentir la urgencia por el resultado y lo que en su momento eran aproximaciones planificadas, con paciencia y claridad, se tornó en empuje y voluntad. La fragata siguió manteniendo la compostura y con más espacios en ofensiva intentó liquidar el pleito, a los 40´ Monzón pudo abultar el marcador cuando intentó una vaselina, aunque el defectuoso tiro quedó en las manos de Rago. A lo último, cuando el bohemio estaba volcado en ataque, sumergido en nervios y gastando las últimas energías, Pedrozo aprovechó un rebote de Ramiro Martínez y estampó el 1 a 1 agónico.

Merecido empate para Atlanta, que nunca modificó su idea, fue protagonista en casi todo el partido y sobre el cierre se encontró con un tanto que ajustició el encuentro. La fragata fue eficaz, se supo defender bien (bien Ramiro Fernández), pero no estuvo presente en ataque y los de Erviti lo empujaron contra su campo.

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