LA LEPRA HIZO MÁS Y LO GANÓ EN EL EPÍLOGO DEL COTEJO

Independiente Rivadavia cosechó una justa victoria ante Mitre.

FOTO DE PRENSA INDEPENDIENTE RIVADAVIA

El primer tiempo fue entretenido por demás, tuvo pasajes intensos y con idas y vueltas interesantes. Independiente dejó una mejor imagen, ya que se hizo cargo de las riendas del juego, se impuso protagonista a base de las situaciones generadas y convirtió en figura a Fernando Otarola. El arquero fue exigido a medido que progresó el encuentro, ya que desde el primer arribo de peligro de la lepra, que consistió en un cabezazo de Quiroga a los 11´, el guardametas tuvo que aparecer para salvarle las papas a su equipo. El uno de Mitre le tapó un mano a mano a Algozino (la más clara de la primera etapa), hizo lo mismo con un remate de Vidal y a poco de ingresar en el entretiempo, le desvió un nuevo cabezazo a Quiroga. El aurinegro tuvo lo mejor en la parte inicial del PT, pero no logró ser tan peligroso como su contrincante. Lo mejor del elenco de Sialle lo generó Cerica con una media vuelta que pasó cerca del travesaño. Así, la lepra fue de menor a mayor, produjo las acciones más destacadas, pero por Otarola no pudo irse al descanso con la ventaja.

El complemento comenzó parejo, pero a diferencia de la primera etapa, se mantuvo sin situaciones por un largo tiempo. En el arranque la lepra perdió presencia ofensiva, Mitre se aferró a la pelota y avanzó metros, y por lo tanto el cotejo pasó a jugarse en la mitad de la cancha, en un tramite que consistió en una lucha incesante en el mediocampo. En la paridad, Independiente fue recuperando con el pasar de los minutos esa peligrosidad que había demostrado en el PT, ya no era tan claro, pero empujaba para abrir el marcador (algo que por merecimientos debió haber sucedido en la etapa anterior). La primera ocasión de peligro la tuvo Vega con un remate que estrelló contra el travesaño, pero más allá de eso el aurinegro no pudo desequilibrar en ataque. Con el encuentro avanzado y cerca del final, los de Gómez crecieron en el juego, aprisionaron al elenco santiagueño contra su campo y volvieron a exigir a Otarola, la figura en el visitante. El conjunto mendocino nunca bajó los brazos y sobre el cierre encontró un gol agónico de la mano de Galván, que ingresó desde el banco de suplentes y a los 48´ estampó de cabeza el 1-0. Finalmente, Independiente Rivadavia se quedó con un triunfo vital, ya que trepó en la tabla y se acerca a los primeros puestos.

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