LA FRAGATA PERDONÓ Y SANTA LO EMPATÓ

Almirante Brown logró dar vuelta el resultado, perdonó en lugar de liquidarlo y en la última Santamarina lo igualó.

FOTO DE PRENSA ALMIRANTE BROWN

El primer tiempo compartió buenas y malas, tuvo emociones, pero a su vez ninguno de los equipos destacó demasiado sobre el otro. Santamarina arrancó mejor, no con tanta supremacía, pero si con la insistencia y voluntad para tener las primeras aproximaciones al terreno rival. La apertura del marcador llegó entonces en el mejor momento del aurinegro, de la mano de un error, y es que a los 14´ Vallejos practicó un remate sin potencia que con suspenso se coló entre las piernas de Martínez y se filtró en el arco. La derrota impulsó a Almirante a despabilar y de una forma similar a la de su rival, pudo encontrar el empate. A los 24´ Chávez interceptó un mal pase atrás de Coppo y ante el guardametas definió sin oposición al caño derecho. El tanto no afectó el tramite del encuentro, ambos siguieron inmersos en el ida y vuelta sin claridad, poco profundo y que tuvo como más peligroso remates lejanos, en su mayoría del dueño de casa. Un disparo de Villalba que pasó cerca del palo izquierdo y un tiro de Maidana que sorprendió desde la derecha (ambos del elenco de Tandil), fueron lo mejor que vivió el cotejo en el último cuarto de hora.

Al segundo tiempo también le faltó algo de brillo, de juego, ya que en lo que respecta al marcador hubo cambios.  El arranque fue de lo más interesante, con unos primeros minutos intensos y de ida y vuelta. Las imprecisiones no tardaron en aparecer y el tramite volvió a opaco, con más intensión que desarrollo, sin situaciones claras y una postura de no arriesgar por parte de los equipos. Con algún que otro remate de media distancia el aurinegro se fue envalentonando, se hizo cargo de la pelota y asedió a un Almirante que sin sufrir se acomodó en su campo. Cuando mejor la pasaba el dueño de casa, la fragata golpeó fuerte, a los 29´ Patricio Núñez sacó de la galera un potente remate y estampó el 2-1. El tanto alborotó a Santamarina, que minutos después sufrió una contra letal de su rival. Sin embargo, la fragata perdonó (Víctor Gómez no pudo liquidarlo frente al arco), dejó vivo a un aurinegro muy despierto y sobre el cierre del encuentro, mediante un cabezazo de Palmieri, Santa logró el empate agónico.

Empate más que justo para ambos, porque ninguno se lució durante los 90´. Almirante aprovechó su jerarquía para ponerse en ventaja y se hizo eco de su efectividad; mientras que el aurinegro había tenido más chances (disparos de media distancia), se descuidó en un momento crucial y luego pudo recomponerse para llevarse un valioso punto.

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