EL GUANTE DE CÓLZERA Y LA LUCHA COLECTIVA LE DIERON UN TRIUNFAZO

Merlo no la tuvo fácil frente al jota pero con un tiro libre magistral de su diez lo ganó 1-0.

FOTO DE PRENSA DEPORTIVO MERLO

Sí, fue un partido complicado para el charro, pero ya en el PT demostró ser superior. De arranque salió con mucha enjundia colectiva y con empuje arrasaba. Sobre todo por derecha, con Reynoso yendo al ataque, con la lucha y el ritmo de Kubiszyn y la entrega de Tomás Díaz. Por supuesto que es imposible no hablar de Cólzera, el termómetro y generador de juego, pero lo de Díaz también merece ser mencionado. Y es que muchas veces es este siete bravo quien empuja al equipo, bajando a colaborar, apareciendo por los dos carriles pero ante todo, siendo la llave del ataque a base de gambeta y velocidad. Eso sí, la más clara del local y del partido fue del mencionado Kubiszyn, quien metió un zurdazo desde el vértice derecho y exigió al gran Juan Pablo Noce. Ya que hablamos de Noce hay que hablar del jota, que también jugó por la misma franja de Merlo (en este caso la zona izquierda del celeste). Allí se vio lo mejor del equipo que dirigirá Romero, con Mariano Díaz pasando de vez en cuando, con los habituales destellos de Vedoya y con un Bogado que elegía este sector para recostarse y crear.

Vamos al segundo tiempo y vamos al momento más difícil por el que pasó el dueño de casa. Ojo, primero llegó la ventaja y de la mano del número diez. Tal y como dice el título, el guante de Ariel Cólzera fue protagonista en un balón parado (de frente al arco) y Deportivo Merlo cantó el 1-0 (la clavó en el ángulo izquierdo de Noce). Sin embargo después de esa obra de arte no hubo mucho para el equipo de García, ya que JJ Urquiza tomó la pelota y lo arrinconó. El mismo charro se fue metiendo atrás, pero el jota empujaba. Con iglesias como motor y Villalba como revulsivo (muy buen ingreso del volante) el conjunto de Tres de Febrero complicó y mucho. Aún así no logró empatar, ya que la defensa local sacó literalmente todo. Ibars fue impasable; Prieto también cumplió desde la izquierda; y ni hablar de Reynoso, que terminó de redondeó una muy buena tarde en la derecha. Al mismo tiempo hay que remarcar que los cambios del entrenador en la mitad de la cancha, donde metió mano por completo para darle batalla a un jota encendido y a la vez buscar oxígeno en el contraataque. Finalmente llegó el cierre y Merlo metió un triunfazo, por la envergadura del rival, por el trabajo que hizo el equipo en lo colectivo y por la importancia de sumar para estar en zona alta.

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