ALMAGRO GOLPEÓ EN EL CIERRE Y TREPÓ A LO MÁS ALTO

El tricolor de José Ingenieros se quedó con tres puntos importantes tras el 1-0 agónico ante Tristán Suárez.

FOTO DE PRENSA ALMAGRO

La primera parte fue más luchada que jugada, el dueño de casa desplegó una postura agresiva y los de Ezeiza neutralizaron las acciones, a excepción de dos chances claras que el tricolor desperdició. El encuentro comenzó con un Almagro posesivo, parado como dominador del juego y con la iniciativa. La voluntad del elenco de Tres de Febrero siempre se mantuvo arriba, pero la defensa de Tristán Suárez logró frenar los arribos de su contrincante. El conjunto de Pernía amenazó mediante la contra, un intento lejano de Messiniti y un cabezazo desviado de Iago Iriarte (junto con Cucco lo mejor del lechero) fue de lo más destacado para el blanquiazul. Pese al tibio pasar, los dirigidos por Walter Perazzo contaron con las situaciones más claras para ponerse en ventaja (ambas en el tramo final), dos tibios cabezazos de Da Rosa y Servetto, y un remate de Mercado, que con el arco vacío desvió contra el caño izquierdo. De esa forma, tras un primer tiempo complicado para los de casa, pero donde tuvieron las oportunidades de riesgo, el encuentro se fue a los vestuarios con dos ceros.

El complemento comenzó a otra marcha, con mucha más intensidad y sobre todo, espacios para jugar. La primera acción de peligro la tuvo Brambillo, aunque a partir del intento del lechero, fue Almagro quién tomó la posta. El tricolor de José Ingenieros presionó fuerte, pero falló a la hora de aclarar las ideas en 3/4 de campo, lugar crucial donde la defensa visitante se impuso en casi todo el cotejo. Salvo lapsos donde Tristán salió del fondo, el resto del tiempo el esférico fue propiedad del elenco dueño de casa, que tuvo su primer aviso de peligro en esta segunda etapa con un remate potente de Servetto despejado por Correa. Más allá de que la segunda parte había tenido un arranque esperanzador, al tricolor se le fueron cerrando los caminos en ataque y el lechero no pudo ser preciso en las contras, lo que derivó en un cotejo chato, en un ida y vuelta poco opaco, sin ideas y con mucha imprecisión. Una vez sumergido en el pozo futbolístico, al partido le costó salir a flote, pero sobre el final llegó la sorpresa de la noche. Tras avisar con un disparo de Conechny, en el tercer minuto de descuento, un rebote cayó en los pies de Servetto, que en soledad no hizo más que acomodar la pelota contra el palo derecho y salir enfilado a gritar el gol. De esta forma agónica, finalmente Almagro se quedó con el triunfo y trepó a lo más alto de la tabla.

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